Este programa busca promover una cultura para cuidar y conservar el espacio público en mejores condiciones para la población que vive, trabaja y visita el Centro Histórico, así como disminuir los problemas de salud y coste económico que representa retirar las gomas de mascar de las calles y banquetas de la zona. Esta campaña es una iniciativa de la Autoridad del Centro Histórico, que se realizó con la colaboración del Sistema de Transporte Colectivo (Metro), Fundación Azteca y la Administración Federal de Educación Básica.

De esta forma, el Gobierno de la Ciudad involucra a la ciudadanía en la solución del problema que propicia el mal hábito del desecho del chicle y genera mayor consciencia sobre el riesgo de salud pública que ocasiona y del daño que visual y estético que sufren las calles y el Patrimonio Cultural del Centro Histórico. El 9 de mayo se llevó a cabo la develación, en la estación del metro Bellas Artes, del boleto especial alusivo a no tirar chicles en la vía pública y en el transporte con un tiraje de 10 millones de unidades. 

El costo unitario compuesto (maquinaria, consumibles, transporte, personal) por el retiro de cada chicle puede llegar hasta poco más de 2 pesos por unidad, y si consideramos que un chicle para consumo cuesta 50 centavos, es evidente el alto costo para la salud de las personas e impacto al presupuesto gubernamental en materia de salud e imagen urbana, por lo tanto, mediante la implementación de campañas y estrategias disuasivas y de prevención, fomentaremos el consumo y desecho responsable del chicle en el Centro Histórico.

Bajo la coordinación con la Agencia de Protección Sanitaria se colaboró en la validación y el ordenamiento de los sanitarios públicos en el Centro Histórico a fin de evitar su operación de manera irregular y bajo condiciones de riesgo y vulnerabilidad, buscando un servicio que garantice óptimas condiciones de sanidad, protección civil y seguridad pública, debido al enorme flujo de población flotante y al riesgo sanitario que se deriva de este servicio que debe sujetarse además de a las normas oficiales que estipulan que deben ser instalaciones accesibles con la obligación de instalar elementos específicos de apoyo para el servicio de  las personas con discapacidad.

Durante ese año, la Agencia de Protección Sanitaria concentró sus esfuerzos de verificación de sanitarios públicos a los localizados en el Centro Histórico. El 12 de septiembre se realizó un operativo de verificación de los establecimientos que ofrecen este servicio sin cumplir con el mínimo de requisitos sanitarios, mismo que fue coordinado por la Agencia, la Autoridad del Centro Histórico, la Secretaría de Gobierno y la Secretaría de Seguridad Pública; lo que dio por resultado en la clausura de 12 de ellos. Ante el desconocimiento de la normatividad aplicable, mostrado por quienes operan dicho servicio, en el mes de octubre se impartieron dos talleres informativos con la presencia de la Agencia de Protección Sanitaria, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI) y la Secretaría de Gobierno. Se dio a conocer la normatividad correspondiente en materia de salud y desarrollo urbano.